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De toda la vida sabemos que cada cual tiene sus fuertes. A nivel individual o colectivo, o incluso como país. En España tenemos muchas cosas buenas. Hay buen clima, la gente es maja en general, y mayormente abierta y cercana. Se come muy bien y tenemos todos los climas habidos y por haber. Si no fuera porque la UE nos está convirtiendo poco a poco en únicamente el resort vacacional europeo por excelencia mientras se ahoga al sector primario y se fulminan empresas nacionales potentes, seríamos la ostia. Lo siento, no se podría definir de otra manera.

Lo que no hemos demostrado todavía, sin embargo, es la capacidad para desarrollar tecnología avanzada y útil. Mientras los países orientales viven 50 años en el futuro, nosotros intentamos sacar cosillas que hagan parecer que tenemos una oportunidad en la batalla, pero… no. Y en este alarde de innovación tecnológica, ha aparecido la DGT y su paliza baliza V16. Si, el 16 es un número elegido por ellos por un motivo que ni recuerdo, pero así parece como que ha habido quince modelos previos que no daban la talla. Este dispositivo es el ejemplo de algo que parece hecho con cabeza para ayudar, en este caso al conductor, pero aparte de ser tecnológicamente un cacharro de hace veinte años, las funcionalidades que ofrece parecen haber sido diseñadas por un grupo de chimpancés de nivel intelectual medio-bajo.

Recordemos que hace dos o tres años salió el tema de la baliza a secas y tengo todavía una en el coche sin estrenar (por suerte). Esta baliza no es geolocalizada, y naturalmente no homologada. Ahora hay que pillarse la V16, así que a pagar de nuevo. Por si fuera poco, cuatro de los fabricantes fueron des-homologados, así que mucha gente habrá tenido que pagar por tercera vez. Un éxito. Pero no nos centremos en las desafortunadas decisiones de homologación. Vamos a lo que ofrece de verdad.

  • Una luz que parpadea.
  • Es geolocalizada. Tiene una SIM y cuando se enciende, se transmite la ubicación.

Simple. Debería cumplir a la perfección. Pero no. Primero porque ya ha habido una pila de vídeos evidenciando que los propios intermitentes se ven mejor que la baliza incluso de noche. Y segundo, que es lo más sangrante, la ubicación se transmite a la DGT, quien proporciona además de una web pública para que cualquiera pueda ver en tiempo real dónde hay alguien con el coche averiado, proporciona una API para que quien quiera, pueda crear su propia web explotando esa información. Decía antes que somos gente en general maja y abierta. Pero es que por otro lado somos muy de buscar el fallo a todo lo que se pueda, y por supuesto, hay piratas como en todos lados, así que claro, los amigos de lo ajeno usan esta información y van a desvalijar a quien se haya quedado tirado en una comarcal inmunda y solitaria tan pronto como ponga a parpadear su flamante V16. ¡Eh, chorizos residentes en España, aquí estoy para lo que necesitéis!

El problema no es ya que se transmitan datos privados, porque realmente privados no son, quitando el hecho de que se publica que hay un coche averiado en una latitud y longitud. El problema es que además de que ayuda a los chorizos, no ayuda a los no-chorizos. A una persona cualquiera no le ayuda en nada ver el mapa de coches averiados (que se hayan comprado ya la baliza). De vivir en un país oriental, probablemente se hubiera propuesto (yo qué sé), implantar un dispositivo con una pantalla como un navegador en todos los coches, que además de tener un botón de emergencia, permitiese que cualquier conductor recibiese alerta de que a 1km de distancia hay un coche averiado (que tendría los 4 intermitentes puestos). Y no sería necesario publicad nada en ninguna web, que queda super profesional, pero es algo inútil. Eso sí, esta medida en España seguiría fallando porque si quien recibe ese aviso en su coche es un chorizo, ayudará al conductor a su manera. Diría más. Puestos a ser minimalistas, podríamos coger la app de la DGT, e incluir botón enorme y rojo para informar de dónde estamos tirados, para usar esa información de alguna manera. Y de paso, poner una baliza, esté homologada o no, que alumbre a más no poder, además de los intermitentes.

Hasta yo, que no soy el más listo de la clase, me doy cuenta de que bajo este ejemplo de supuesta medida moderna para mejorar la seguridad vial solo hay un chanchullo rancio que ya se está viendo que hace aguas por todos lados. Eh, y no es un rollo europeo, tanto que nos gusta adherirnos a las directrices de los trajeados en Bruselas. Esto es algo solo aplicable en nuestro país. Tomad ejemplo, resto de Europa. Vamos como un cohete en materia de seguridad vial, oiga.

A todo esto, he tomado la decisión de, por ahora, aprovechar la generosa oferta del gobierno / DGT de no multar por no tener la baliza. Por un período razonable e indeterminado, recordemos. Es mejor retrasar los gastos un poco, ¿no? Después de todo, el único problema es cometer una infracción después del período de gracia y que el agente nos requiera la baliza. Y en caso de que eso sucediese, serían 80€ de multa. Como dice (me pongo de pie) Juan Soto Ivars (me siento), casi es mejor pagar una estafa colectiva que financiar a los cuatro partícipes de esta maravilla de la innovación tecnológica. Además, saco poco el coche. Y me juego un bocata de lomo y queso a que esto no va a durar demasiado. O se retira la web con las ubicaciones de las balizas, o no se multará por no tenerla, o mejor aún: ¡sacarán la V17! Entonces habría que analizar de nuevo el tema, pero por ahora creo que los triángulos + chaleco reflectante + intermitentes + contactar con el seguro del coche para que venga la grúa (la de verdad, no las piratas) es, como decía Torrente, un plan perfecto, y sin fisuras.

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